¿Cuándo no es recomendable la mediación?

Aunque es una herramienta muy poderosa, la mediación no es adecuada en situaciones como:

  • Violencia de género o maltrato.  
  • Manipulación psicológica severa.  
  • Incapacidad de una de las partes para negociar libremente.  
  • Abuso o riesgo para los menores.

En estos casos, el sistema judicial es la vía más segura.

Si no os encontráis en alguno de estos supuestos, entonces sí, entonces: podréis optar por la mediación.