Si preguntamos a la IA por los beneficios y perjuicios de resolver un conflicto familiar en un juicio o en una mediación, resulta que todos los beneficios que señala para un juicio, también se obtienen con la mediación. Eso sí, a estos hay que sumarles los propios de la mediación.
Ambos métodos tienen sus ventajas y desventajas, y la elección depende de las circunstancias específicas de cada divorcio, como la disposición de las partes para negociar, la complejidad de los bienes o la custodia, y el nivel de conflicto.
Esto no quiera decir que haya que prescindir del juicio. Habrá que estudiar el asunto a fondo, y en su caso, teniendo en cuenta todos los beneficios del acuerdo de mediación, el juicio debería ser siempre la última opción.

